Opinión: La urgencia de revitalizar el casco histórico de Orihuela

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Por Mario Martínez Murcia, presidente de la Cámara de Comercio, Industria y Servicios de Orihuela

Desde la Cámara Oficial de Industria, Comercio y Servicios de Orihuela queremos poner el foco en la necesidad no ya urgente, sino imperiosa, de abordar una de las grandes asignaturas pendientes de nuestra ciudad: la regeneración de su casco histórico. Desde hace años, décadas, hemos escuchado hablar de planes y más planes. Proyectos que han quedado en el papel y probablemente, en el fondo de los cajones de los distintos inquilinos que ha tenido el Palacio del Marqués de Arneva, de uno y otro signo político.

El deterioro de edificios en nuestra zona más emblemática. Las redes que cada vez más sostienen fachadas en la calle Mayor, en el Paseo Calvo Sotelo, la calle San Juan o La Mancebería, extendiéndose ya hacia la zona de La Ocarasa, se ha convertido en una amenaza no sólo para la integridad de nuestro patrimonio, sino también para la seguridad de quienes transitan por estas áreas. Redes instaladas que evidencia años de desatención y la urgencia de una intervención estructural en la mayoría de los casos acompañada en otros por actuaciones a nivel social.

El casco histórico de Orihuela no solamente es un símbolo de nuestra identidad; es un activo económico y cultural que podría convertirse en un motor de desarrollo para la ciudad. Una revitalización adecuada impulsaría el turismo, fomentaría el comercio local y reforzaría el orgullo de pertenencia entre sus habitantes. Sin embargo, la realidad refleja una inacción prolongada que no podemos permitir que se alargue más.

Desde la Cámara de Comercio entendemos que la administración autonómica enfrenta retos inmediatos, como atender a los afectados por la reciente DANA en Valencia. Pero no puede ni debe dejar de escuchar al resto de territorios. Por eso instamos al Ayuntamiento a que insista y reclamamos que no se descuide la necesidad de regenerar el centro histórico de Orihuela, una demanda que lleva demasiado tiempo esperando respuestas. Esta llamada es igualmente para la iniciativa privada, porque la recuperación del patrimonio es una cuestión en la que deben actuar las administraciones públicas, pero también la ciudadanía.

La solución pasa por la implementación de un plan integral de regeneración urbana. Este plan debe comenzar con una evaluación detallada del estado de los inmuebles para identificar prioridades de intervención y garantizar la seguridad de las zonas más deterioradas. Y, sobre todo, un plan que sea atractivo para atraer la inversión privada que, en definitiva, es el motor que debe regenerar y rehabilitar toda la ciudad.
Necesitamos que ese plan garantice el retorno económico de esa inversión y, al mismo tiempo, que genere bienestar para toda la sociedad.

Para ello es imprescindible destinar fondos específicos que permitan acometer las actuaciones necesarias, combinando recursos públicos con incentivos fiscales y subvenciones para los propietarios que inviertan en rehabilitación. La colaboración público-privada debe ser un pilar fundamental, involucrando a empresas, asociaciones y ciudadanos para maximizar recursos y fomentar un desarrollo sostenible.

La regeneración debe ir más allá de la restauración de edificios. Es esencial potenciar el valor cultural y turístico del casco histórico a través de iniciativas que atraigan visitantes y dinamicen la economía local. Continuar con las rutas temáticas, y poner en marcha nuevos eventos culturales, así como una adecuada promoción de Orihuela como destino histórico son claves para transformar esta zona en un espacio vibrante y atractivo. Además, garantizar el mantenimiento a largo plazo mediante un organismo de seguimiento asegurará la sostenibilidad de las intervenciones realizadas.

Orihuela no puede permitirse seguir mirando hacia otro lado mientras su patrimonio se degrada. Invertir en la regeneración urbana de nuestro casco histórico no es sólo un acto de responsabilidad hacia nuestro pasado, sino también un compromiso con el futuro de la ciudad. Una vez más, desde la Cámara de Comercio ponemos a disposición de las administraciones todos los recursos a nuestro alcance para devolver a Orihuela el esplendor que merece y convertirla en un referente de desarrollo urbano y cultural. Nuestro casco histórico puede y debe ser un espacio de oportunidades, pero es necesario actuar con determinación y voluntad política para hacerlo realidad.

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